sábado, 31 de julio de 2021
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Elisa Quartucci (*)

Economista y Magíster en Estrategias.

“Mi Mundo”: un desafío local de participación juvenil a través del uso de las TiCs

Portal de salud del Municipio de Bahía Blanca que busca el involucramiento de los jóvenes.
Modernización del Estado local y rol de las TICs
 
Es sabido que los procesos de modernización del Estado persiguen básicamente tres objetivos centrales: mejorar la asignación y utilización de recursos públicos, mejorar la calidad de servicios y atención al usuario, y dotar de mayor transparencia a los actos de gobierno[1].
 
En este sentido, en el marco de las políticas de modernización impulsadas a nivel local durante los últimos años, los municipios llevaron a cabo dos tipos de transformaciones -estructurales y transversales- referidas tanto a cambios en la gestión como al proceso político, con la intención de acercar el Estado local al vecino[2]. Ello a través de una administración más ágil y eficiente que dé respuesta a las demandas ciudadanas, promueva la inclusión social, la capacitación, la participación, el acceso a la información y la transparencia. En este proceso es innegable el aporte de las TICs y las herramientas web 2.0 a la puesta en marcha de una modalidad de gestión que posibilite una comunicación de doble vía entre el Estado y la ciudadanía.
 
Si bien no hay una postura unánime respecto de las probables consecuencias políticas y sociales de Internet y el uso de las TICs, mayoritariamente se realza el concepto de gobierno electrónico, argumentando que las herramientas tecnológicas permiten un mayor involucramiento de la ciudadanía y de las organizaciones sociales en el ciclo de las políticas públicas, ofreciendo por parte de los gobiernos mayores y mejores prestaciones a la comunidad.
 
 
Participación juvenil y TICs a nivel local
 
Los gobiernos locales ponen el foco en el replanteo de estrategias que permitan promover el involucramiento de la ciudadanía -y en particular de la juventud- en los procesos de generación, ejecución y control de políticas públicas dado que, como sostiene Oszlak (2009), la participación ciudadana puede estar presente en tres momentos: a) cuando se discuten y diseñan las políticas; b) cuando esas políticas se ejecutan; y c) al momento de su control de gestión[3].
 
Complementando lo antedicho, se debe tener presente que la participación es una práctica colectiva que supone una articulación de actores sociales que puede ser promovida por una iniciativa del Estado o bien por una demanda de la población, pero en cualquier caso debe ser concebida como parte del proceso mismo de toma de decisiones de la política pública.
En base a estas premisas, las administraciones municipales recurren a la puesta en marcha de programas específicos basados en el uso de las TICs. Un ejemplo de ello lo constituye el portal “Mi Mundo” impulsado por la Secretaría de Salud del Municipio de Bahía Blanca (http://mimundo.bahia.gob.ar/)[4].
 
Dicho portal, además de ofrecer información de fácil acceso, veraz y actualizada sobre temas de interés como sexualidad, alimentación, grooming, consumo de sustancias, alcohol y tabaco, también posibilita a adolescentes y jóvenes –a través de un formulario virtual- comunicar dudas e intercambiar inquietudes de manera anónima con especialistas de diferentes disciplinas (nutrición, pediatría, piscología, entre otras), y constituye un espacio para la promoción de eventos destinados a ese grupo generacional. Es decir, la incorporación de tecnología facilita el vínculo del municipio con un grupo etario determinado y genera posibilidades para la comunicación y realización de trámites on line.
 
Por otra parte, la información proporcionada por quienes recurren al portal a través de la participación e interacción con los profesionales de la salud es de suma utilidad para elaborar y proyectar nuevas acciones y políticas públicas orientadas a esa población específica. En este caso, la intervención juvenil a través de la web y redes sociales permite sin dudas orientar la discusión y diseño de nuevas políticas en salud, dando cumplimiento al planteo de Oszlak (op. cit.) de la participación al momento de la programación de una política pública y, a la vez, mejorar la asignación de los fondos públicos.
 
Fuente: Portal “Mi mundo”: http://mimundo.bahia.gob.ar/
 
En el portal también se encuentra disponible información georreferencia sobre las unidades sanitarias, entrega de anticonceptivos, atención odontología, guardias de 24 hs., nutrición, vacunación, entre otros temas de interés. Además, con el propósito de acercarse al público joven y adolescente, el portal ha sido adaptado para ser usado desde un teléfono celular (es decir, cuenta con un diseño web adaptativo o responsive) y se puede seguir en la red social Instagram (@mimundojoven13).
 
Fuente: Portal “Mi mundo”: http://mimundo.bahia.gob.ar/
 
La decisión de vincular el portal con Instagram fue sin dudas un acierto -sobre todo en tiempos de pandemia- dado que el público destinatario comenzó a utilizar esa red social para comunicar sus inquietudes y preguntas al equipo de salud. Cabe resaltar que la discontinuidad en el dictado de las clases presenciales imposibilitó al grupo de profesionales la difusión del portal en las diferentes instituciones educativas. Fueron entonces los propios adolescentes y jóvenes quienes recurrieron, en base a sus preferencias, a la red social mencionada.
 
Desde la Unidad de Promoción y Prevención de la Salud[5] de la Secretaría de Salud del municipio bahiense se resalta la trascendencia adquirida por la herramienta, en especial por su vinculación a Instagram durante el denominado “último primer día” (UPD) del año 2021, momento en el cual el equipo de salud tuvo una intensa labor coordinando acciones con autoridades y delegados estudiantiles de los grupos adolescentes que comenzaron el último año de la escuela secundaria. Ello teniendo en cuenta que ese ritual se focaliza, fundamentalmente, en el consumo excesivo de alcohol registrado la noche anterior al comienzo del ciclo lectivo. De acuerdo a la información suministrada por los profesionales, tal situación determinó posteriormente un mayor uso de la herramienta “Mi Mundo”, poniendo de relieve la necesidad de encontrar formas de articulación e interacción entre adolescentes y adultos que permitan generar una práctica que no se contraponga con los intereses de ese grupo generacional y, a la vez, promueva el cuidado entre pares.
 
Algunas reflexiones a modo de conclusión
 
Sin dudas el portal “Mi Mundo” pone en evidencia la necesidad de contemplar las características propias de la participación juvenil[6] al momento de impulsar una herramienta tecnológica que ofrezca mayores y mejores prestaciones a un grupo etario específico y promueva su vínculo con el gobierno. Dichas características poblacionales deben contemplarse si se pretende un incremento de la interacción a través de páginas web con los funcionarios públicos, la puesta al servicio de la comunidad de mejores formas de información, o la oportunidad de hacerse escuchar y entregar su opinión a las autoridades[7].
A ello debe sumarse que la participación comunitaria en salud es fundamental para promover cambios en el modelo de atención centrados en la persona, la familia y la comunidad. “Representa la aceptación de que las personas y las comunidades pueden involucrarse activamente en el proceso salud-enfermedad-atención, desde la detección de necesidades y elaboración de propuestas, hasta la ejecución y evaluación”[8].
Finalmente -y a modo de reflexión- debemos decir que si bien durante los últimos años se han institucionalizado diferentes instrumentos de participación ciudadana y generado nuevas instancias de participación de la sociedad, el desafío de los gobiernos locales es promover instancias de participación que permitan vencer una serie de causas y factores que limitan la misma[9]. En el caso particular de la juventud, la comunicación directa a través de redes sociales reconocidas mayoritariamente por jóvenes y adolescentes y el abordaje de temas de interés acordes a esa etapa generacional -como el suicidio, las adicciones y la educación sexual, entre otros- son sin dudas elementos a ser tenidos en cuenta al momento de poner en marcha instrumentos de participación juvenil.
 

 (*) Es Lic. en Economía y Magister en Políticas y Estrategias por la UNS. Docente universitaria en UNS y UPSO. Se desempeñó como concejal durante cuatro mandatos, Secretaria de Modernización y Calidad de Gestión (2015-2019), y Directora del Instituto de Innovación, Desarrollo Económico y Relaciones Institucionales del Municipio de Bahía Blanca (2019-2020).


[1] Iturburu, Mónica M. (2007): “Modernización en los municipios argentinos”. En Procesos políticos comparados en los municipios de Argentina y Chile (1990-2005), Daniel Cravacuore y Ricardo Israel (coordinadores), Universidad Nacional de Quilmes Editorial y Universidad Autónoma de Chile. La autora tiene en cuenta los aportes realizados por López (2005) quien, desde una perspectiva más ampliada, describe los tres objetivos centrales que persiguen las iniciativas de reformas en la administración pública.
[2] Iturburu, op. cit.
[3] Al decir de Oszlak la participación puede estar presente en “los tres tiempos -futuro, presente y pasado- en que se programa, resuelve y evalúa toda actividad institucional”. Conf. en Oszlak, O. (2009). “Implementación participativa de políticas públicas: aportes a la construcción de un marco analítico” en Belmonte, Alejandro (et. al.): Construyendo confianza. Hacia un nuevo vínculo entre Estado y Sociedad Civil, Volumen II, CIPPEC y Subsecretaría para la Reforma Institucional y Fortalecimiento de la Democracia, Jefatura de Gabinete de Ministros, Presidencia de la Nación, Buenos Aires. 
[4]El portal fue declarado de interés provincial por la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires en el año 2018. 
[5] La Lic. en Nutrición María Ximena Selene se desempeña al frente de la jefatura de dicha unidad y tiene bajo su órbita diferentes programas sanitarios.
[6]Balardini, S. (2005). ¿Qué hay de nuevo, viejo? Una mirada sobre los cambios en la participación juvenil. En Nueva Sociedad. Nº 200. 
[7] Oszlak, O. (2013). Gobierno abierto: hacia un nuevo paradigma de gestión pública. Colección de documentos de trabajo sobre e-Gobierno 5, Red de Gobierno Electrónico de América Latina y el Caribe – Red GEALC. 
[8] Ministerio de Salud, Presidencia de la Nación: Posgrado en Salud Social y Comunitaria. Salud y Participación Comunitaria. Módulo Nº 7, pag. 34. Programa Médicos Comunitarios. 
[9] Cravacuore, D. (2009). La participación ciudadana en los gobiernos locales argentinos. En Delamaza, G. y Flores, D. (Eds.). Gestión Municipal Participativa. Construyendo Democracia Cotidiana. Universidad de Los Lagos – Corporación Innovación y Ciudadanía. Santiago (Chile).

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