miércoles, 27 de enero de 2021
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8 dimensiones en gobiernos locales inteligentes, cuando no todo es tecnología

La Asociación de Municipios de Chile construye para el municipio del futuro y destaca 8 indicadores para gobiernos inteligentes.

La Dirección de Estudios de la Asociación de Municipalidades de Chile (AMUCH) publicó un "diagnóstico sobre las capacidades de los municipios del país para el desarrollo de gobiernos locales inteligentes".

Dicho estudio tuvo como objetivo explorar las capacidades actuales que tendrían los municipios de Chile para avanzar hacía gobiernos locales inteligentes, en miras de desarrollar prospectivamente una estructura cuya planificación estratégica sea repensar sus condiciones hacia el municipio del futuro.

El análisis se realizó mediante la recopilación de información de la Subsecretaria de Desarrollo Regional (SUBDERE) e información estadística del Consejo de la Transparencia. A través de la información recopilada se trabajó con una muestra de 315 de las 345 municipalidades del país, esto significa un 91,30% de representatividad.

El diagnóstico presenta un primer apartado sobre cuán relevante es la labor de los municipios en el actual contexto en que, Estados junto a organismos internacionales, están aunando esfuerzos en pos de la modernización de las instituciones para avanzar hacía gobiernos locales y ciudades inteligentes. En su segundo apartado ofrece una descripción general de la metodología utilizada en el diagnóstico, presentando cada dimensión y sus respectivos indicadores medidos. En el tercer apartado del estudio, se analiza la información obtenida por cada dimensión en función del nivel de desarrollo que presentan las municipalidades del país. Las respuestas obtenidas, según el informe, fueron desagregadas a partir de la tipología de comunas que emplea SUBDERE y que las clasifica en cinco tipos según sus niveles de urbanización y desarrollo:

• Grupo 1: Grandes comunas metropolitanas con alto y/o medio desarrollo.
• Grupo 2: Comunas mayores, con desarrollo medio.
• Grupo 3: Comunas urbanas medianas con desarrollo medio.
• Grupo 4: Comunas semiurbanas y rurales con desarrollo medio.
• Grupo 5: Comunas semiurbanas y rurales con bajo desarrollo.

Por último, en el cuarto apartado se presentan los resultados por cada indicador medido con sus respectivos gráficos de cumplimiento en función del grupo comunal.

Según indica el informe en su introducción, con la llegada y posterior uso masivo de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TICs), Chile se posiciona en 2017 como el líder latinoamericano en el desarrollo de las TICs, según el informe anual “Medición de la Sociedad de Información” de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) de las Naciones Unidas, además de situarse en el puesto N°56 a nivel internacional. Según la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) (2017) los resultados responden al constante fomento de iniciativas tendientes a dar forma a un ecosistema digital robusto e integrador, en el que diversos actores se han comprometido.

De igual forma, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) indica que a 2017 en Chile el 87,5% de los hogares tienen acceso a internet, sin embargo, la propia Subtel (2019) indica que aún existen 1.495 localidades del país sin ningún tipo de conectividad, y que aún hay 200 comunas que cuentan con menos del 20% de conectividad fija.  Asimismo indica que a partir del uso cada vez más amplio, las TICs se han convertido en un aliado fundamental de esta gestión inteligente (Banco Interamericano de Desarrollo, 2016), sin embargo, esta institución también señala que deben comprenderse estas teconologías como un medio y no un fin en sí mismo, ya que no basta con ciudades inteligentes, sino que se requiere ciudadanos inteligentes. En este sentido, Chile ha incursionado en el tema de Ciudades Inteligentes y está impulsando varias iniciativas al respecto, entre estas, se encuentran: Agenda Digital 2020, creación de la Mesa Institucional de Smart Cities y Mesa Técnica de Smart Cities, ambas organizadas por Fundación País Digital y CEPAL (Cohen & Obediente, 2014).

El estudio cita al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que señala que “Una ciudad inteligente es aquella que posiciona a las personas en el centro del desarrollo, incorpora Tecnologías de la Información y Comunicación en la gestión urbana y usa estos elementos como herramientas para estimular la formación de un gobierno eficiente que incluya procesos de planificación colaborativa y participación ciudadana”.  Asimismo, el BID menciona que al promover un desarrollo integrado y sostenible, las ciudades se tornan más innovadoras, competitivas, atractivas y resilientes, mejorando así las vidas de quienes la componen. Un proyecto integral de Ciudad Inteligente debe tomar en cuenta los aspectos humanos, sociales y medioambientales de sus ciudades. Por lo tanto, debe incorporar aspectos relativos a la gobernanza, infraestructura, y al capital humano y social. 

En 2019 se implementa el Plan Nacional de Ciudades Inteligentes en Chile, siendo Antofagasta, Valparaíso, Chillán, Concepción y Temuco las ciudades iniciales en la aplicación de este plan, iniciativa que busca promover y facilitar condiciones de desarrollo en estas ciudades, convirtiéndolas en innovadoras, sostenibles y competitivas para con los ciudadanos.

La tecnología y la implementación de sistemas de control y de gestión no son necesariamente un elemento característico en la mayoría de los gobiernos locales. Esto puede explicarse, a grandes rasgos, a razón de la escasez de recursos que deben enfrentar y a la resistencia al cambio que es propia en cualquier institución (AMUCH, 2018). Junto a esta resistencia al cambio, las realidades de las diversas municipalidades debido a la particularidad de sus territorios genera que el nivel de desarrollo y urbanización o ruralidad sean factores dentro de la generación de una ciudad inteligente, entendiendo que no existe un modelo uniforme para la implementación de medidas “smart” en las municipalidades del país. 

Según el estudio, en este sentido, indica que se encuentra en trámite dentro del Congreso de la República de Chile una propuesta que define como procedimiento estandar el digital, dejando el soporte papel solo para situaciones específicas y casos excepcionales. Los órganos del Estado tendrán un plazo máximo de cinco años para realizar las adecuaciones pertinentes, contados desde la publicación de la ley (Cámara de Diputados de Chile, 2019).

En cuanto a la metodología de estudio, el diagnóstico de capacidades consistió en la evaluación de seis items correspondiente a la gestión interna de los municipios del país y dos items de evaluación de servicios. En total las ocho dimensiones medidas, agrupan un total de 30 indicadores los cuales se detallan a continuación:


Resultados del Disgnóstico

El diagnóstico municipal sobre las actuales capacidades estructurales de los municipios realizado por la AMUCH, tuvo como objetivo dilucidar las condiciones materiales de las municipalidades del país, y asimismo ser un insumo respecto a los desafíos que enfrenta el municipalismo en relación a la modernización del sistema local que permita el desarrollo pleno de gobiernos locales y la descentralización territorial.

En este aspecto, según establece el informe, la complejización de la estructura local es fundamental, puesto que permite la integración de novedosos espacios de trabajo interno, como es la consolidación de una infraestructura eficiente y eficaz, mediante la sistematización de procedimientos internos, descripciones de cargo y espacios que de flexibilidad para la incorporación de la tecnología en sus distintos servicios, considerando que las municipalidades manejan y crean gran cantidad información territorial, que es un aspecto fundamental para el trabajo de un gobierno local inteligente.

Según resultados del estudio, el 21,3% de las municipalidades tiene un desarrollo mínimo, el 67% de las municipalidades tiene un desarrollo medio, y el 11,7% tiene un alto desarrollo, sin embargo ninguno alcanza el máximo puntaje. Los resultados muestran que la tendencia es centrípeta a nivel general, obteniendo mayor porcentaje de participación el nivel de desarrollo medio, en contraste el desarrollo alto se encuentra en segundo lugar en política de transparencia, participación ciudadana, plan de desarrollo comunal, política de recursos humanos. El desarrollo mínimo se concentra en política de transparencia, es decir, a nivel general los municipios demoran más días hábiles en contestar que el promedio general, no obstante los datos dan cuenta que contestan en su mayoría en función a lo estipulado por la Ley. La dimensión de desarrollo tecnológico evidencia también un nivel de desarrollo mínimo/bajo en las municipalidades.

Los resultados del estudio mostraron además, según su clasificación por niveles de urbanización y desarrollo que:

• De las grandes comunas metropolitanas con alto y/o medio desarrollo, el 25,6% tiene un desarrollo alto, el 72,1% desarrollo medio y el 2,3% desarrollo mínimo
• Por otro lado de las comunas mayores con desarrollo medio, el 11,8 % tiene un desarrollo alto, el 82,4% tiene desarrollo medio y el 5,9% desarrollo mínimo
• De las comunas urbanas medianas con desarrollo medio, el 11,1 % de tiene un desarrollo alto, el 70,4% tiene desarrollo medio y el 18,5% desarrollo mínimo
• Con respecto a las comunas semiurbanas y rurales con desarrollo medio, el 8,5 % tiene un desarrollo alto, el 73,2% tiene desarrollo medio y el 18,3% desarrollo mínimo.
• De las comunas semiurbanas y rurales con desarrollo bajo, el 8,8% tiene un desarrollo alto, el 52,9% tiene desarrollo medio y el 38,2% desarrollo mínimo.

En relación a la dimensión de política de transparencia, de las 315 municipalidades, el 32,7% tiene un desarrollo alto, el 27% desarrollo medio y el 40,3% un desarrollo mínimo. Esto demuestra que los municipios tardan más días hábiles que el promedio en contestar las solicitudes realizadas en sus portales. El estudio establece que en este sentido se recomienda a las municipalidades trabajar en los procesos de acceso a la información pública por parte de la ciudadanía, toda vez que esto permita una legitimidad mayor de la institución, así como una comunicación.

En cuanto a la dimensión participación ciudadana, el 34,9% de las 315 municipalidades tiene un desarrollo alto, el 54,3% desarrollo medio y el 10,8% un desarrollo mínimo. El informe recomienda a las municipalidades promover la participación de las organizaciones sociales y las personas en la gestión municipal, contando con COSOC activo, garantizando un enfoque de género y considerando los requerimientos de vecinos y vecinas relacionadas con la Municipalidad y la comuna a través de diálogos ciudadanos.

En la dimensión desarrollo tecnológico, de la muestra estudiada, el 25,7% tiene un desarrollo alto, el 23,8% desarrollo medio y el 50,5% un desarrollo mínimo. En este marco, el estudio recomienda a las municipalidades realizar mejoras en la gestión de procesos, junto con la evaluación de calidad de los productos o servicios contratados.

Con respecto a la dimensión plan de desarrollo comunal, el 36,8% tiene un desarrollo alto, el 37,5% desarrollo medio y el 25,7% un desarrollo mínimo. En este sentido recomienda que en su elaboración estén presentes diversos actores que actúan a nivel territorial, teniendo en consideración las dimensiones territoriales en su formulación.

En cuanto a la dimensión gestión de calidad, de las 315 municipalidades el 10,2% tiene un desarrollo alto, 56,5% desarrollo medio y el 33,3% un desarrollo mínimo. El estudio recomienda a las Municipalidades realizar una identificación de sus procesos de prestación de servicios, y controlar la calidad de los mismos mediante la medición de la satisfacción usuaria.

En la dimensión recursos humanos, el estudio muestra que el 22,5% de las municipalidades tiene un desarrollo alto, 62,9% desarrollo medio y el 14,6% un desarrollo mínimo.

En cuanto a la dimensión tenencias responsable (servicios de zoonosis y tenencia responsable de mascotas): el 15,9% tiene un desarrollo alto, 53,5% desarrollo medio y el 30,8% un desarrollo mínimo.

Por último, en la dimensión de servicios hacia población migrante, el 14,5% de las municipalidades tiene un desarrollo alto, 27,9% desarrollo medio y el 57,5% un desarrollo mínimo. En este caso, el diagnóstico expresa que se debe considerar que la mayor parte de los municipios no cuenta con información respecto a la cantidad de migrantes en el territorio, siendo un dato relevante para desarrollar planes de gestión interna vinculados a los aspectos de multiculturalidad y políticas de no discriminación en el territorio.

Fuente: Asociación de Municipalidades de Chile (AMUCH)

Acceda al Diagnóstico completo: https://www.amuch.cl/wp-content/uploads/2019/10/Estudio-Gobiernos-Locales-Inteligentes.pdf

 

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