viernes, 26 de febrero de 2021
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Gloria Mariela Centurión*

Abogada, Profesora e Investigadora. Paraguay.

La paridad de género en los Municipios de Paraguay

Avance de cargos electivos ocupados por mujeres. Por Gloria Mariela Centurión.

En el Paraguay, del total de Municipalidades, para el período 2015 – 2020 (extendido a 2021), el 11.2% está ocupado por mujeres Intendentas. El 88.8% de los titulares del ejecutivo municipal, son hombres. Datos del período anterior, 2010 – 2015, revelan que el 7.6 % de las Intendencias municipales fueron ocupadas por mujeres y el 92.4 %, ocupadas por hombres.

Entre las primeras elecciones municipales democráticas de 1991, y las últimas elecciones municipales, realizadas en 2015, el número de mujeres que ocupa el cargo de Intendenta Municipal creció el 9%, a razón de casi 2% cada cinco años, es decir, por cada período de mandato de los gobiernos municipales. No obstante, parece alentador el número creciente de intendentas electas entre las elecciones de 2010 y de 2015.

En la integración de las Juntas Municipales de todo el país, el número de mujeres disminuyó entre las elecciones de 2010 y de 2015. De 21.9% concejalas municipales para el período 2010 - 2015, pasó a 20.94% concejalas municipales para el período 2015 - 2020.

El reconocimiento explícito de la igualdad sustantiva de los derechos políticos entre mujeres y hombres tiene alcance constitucional en el art. 48. Sin embargo, actualmente en la ley, tal reconocimiento es disfuncional e insuficiente para garantizar que las mujeres ocupen cargos electivos.

La ley electoral 834/96, establece que en las elecciones internas de las organizaciones políticas exista, como mínimo, una candidata mujer por cada cinco lugares en las listas. Al confeccionarse las listas de las candidaturas, es muy frecuente que sea una mujer quien figura en el quinto lugar, luego en el décimo, y así sucesivamente.

En los estatutos de los partidos políticos tradicionales, como el PLRA y la ANR, rige el “cupo femenino”. En el PLRA, el “cupo femenino”, implica que las listas de candidatos a cargos electivos nacionales, departamentales, municipales, y también a aquellos partidarios, se deben integrar con un mínimo de treinta y tres por ciento de mujeres, a razón de una mujer por cada tres postulantes. Al confeccionarse las listas, es muy frecuente que sea una mujer quien figura en el tercer lugar, luego en el sexto, y así sucesivamente. Mientras que, en la ANR, el “cupo femenino”, implica que las listas de candidatos a cargos electivos nacionales, departamentales, municipales y partidarios, se deben constituir con un mínimo de treinta y tres por ciento de mujeres, sin establecer un orden de integración explícitamente. Al confeccionarse las listas, son usuales las presiones al interior de los movimientos, para que sea una mujer quien figura en el tercer lugar, luego en el sexto, y así sucesivamente.

Desde 2014, a través de un grupo impulsor formado por representantes de los diferentes partidos políticos y otras organizaciones, se viene discutiendo un proyecto de Ley que establezca la Paridad y la alternancia en las listas para todos los cargos electivos a nivel nacional. Se plantea un mecanismo mediante el cual las personas que encabezan las listas, deben ser de uno u otro sexo alternadamente, que asegure la paridad al interior de las listas.

A lo largo de su tratamiento en ambas Cámaras del Congreso Nacional, ese proyecto de ley sufrió diversas modificaciones y perdió su naturaleza original. En 2018, el Parlamento aprobó el proyecto transformado y cercenado, como una “Ley de Paridad democrática”, pero ese mismo año, el Poder Ejecutivo vetó dicha ley, N° 6201/18, a través del Decreto N° 596. Por este motivo, el grupo impulsor busca replantear la propuesta de ley, con miras a su aplicación en las elecciones municipales que se celebrarán en 2021.

Para la Junta Municipal - el Poder Legislativo municipal - una Ley de Paridad que contemple el mecanismo mediante el cual las personas que encabezan las listas de candidatas/os, deben ser de uno u otro sexo alternadamente, tiende a asegurar la paridad al interior de las listas. De esta manera, la paridad en la integración del cuerpo legislativo será de 50% para concejalas, de 50% para concejales.

En cambio, para la Intendencia Municipal - el Poder Ejecutivo municipal – con tal mecanismo no se alcanza el propósito de paridad. Una reforma constitucional que cree el cargo de Vice – Intendenta/e, el/a titular suplente del Poder Ejecutivo de un municipio, concretará la fórmula de la Paridad si quienes ocupen el cargo de Intendente y Vice Intendente, son, por ley, de diferente sexo. En la experiencia comparada, la figura de Vice Intendente municipal, por ejemplo, existe en Argentina, Brasil, Ecuador y Nicaragua.

En el modelo de municipio paraguayo, la creación del cargo de Vice – Intendenta/e es pertinente para el fortalecimiento institucional de las municipalidades: determinará la sustitución en caso de ausencia del Intendente; acabará con el costo de mover la maquinaria electoral para escoger mandatarios locales en los casos de destitución del cargo (de acuerdo a la Ley Orgánica Municipal, ocurrida dentro de los tres primeros años del período de gobierno), y, en particular, permitirá la aplicación de la Paridad en el Poder Ejecutivo municipal.

Que se coloque nuevamente el proyecto de Ley de Paridad en la agenda política, afortunadamente, nos conduce al ejercicio necesario de un debate razonado, poco habitual en nuestra política, sin embargo, tan saludable y revitalizador para la democracia.
 

* Gloria Mariela Centurión. Abogada, docente e Investigadora. Directora del CIAG (Centro de Investigación y Estudios sobre Administración Pública y Gobernabilidad). mariela_centurion@uc.edu.py

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