domingo, 20 de septiembre de 2020
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Ciudades con paradigma ecológico

París pone en marcha un nuevo sistema económico urbano.

Un nuevo paradigma ecológico basado en la reutilización y el reciclaje está desarrollando la ciudad de París. A partir de la exigencia de los ciudadanos por una mayor y mejor respuesta a sus necesidades de mejorar la calidad de vida, fueron surgiendo propuestas para fomentar un ecosistema donde todo se pudiese transformar y nada se perdiera, para proteger las zonas verdes urbanas y a la vez, promover el desarrollo de múltiples actuaciones ecológicas en la ciudad.

En este sentido, en el año 2015, la capital francesa fue una de las primeras en Europa en aprobar una ley que permitió el cultivo de huertos urbanos en el área municipal. Dicha Ley estableció que todo ciudadano podía reverdecer su entorno más inmediato. Se incitaba a la creación de huertos urbanos utilizando elementos ya existentes, como árboles, muros, fachadas.

A partir de ello, se pone en marcha un nuevo sistema económico urbano tendiente a proteger jardines y promover el desarrollo de espacios ecológicos urbanos. Es así que, sosteniendo este paradigma, varias ideas más fueron apareciendo con el tiempo. Entre ellas, la agricultura urbana fue la que se potenció para favorecer la ecoconcepción (una solución dirigida a reducir los impactos sobre el medioambiente), la ecología industrial (uso racional de la energía) y la economía de la funcionalidad. La finalidad es fomentar un ecosistema capaz de transformar los residuos orgánicos en abonos y los residuos de espacio de la comunidad en huertos para convertir a la ciudad en un organismo generador de alimentos, situaciones, espacios y calidad de vida.
 
 
Mediante esta ley cualquier ciudadano de la capital francesa puede cultivar sus alimentos en el lugar de la ciudad que tenga más a mano, ya sea en su casa, oficina, en los jardines públicos, las paredes, los tejados o los canteros de los árboles en la vía pública. En este proceso cada uno tiene su responsabilidad, el ciudadano por su parte solo necesita un permiso del gobierno local, para los que debe comprometerse a mantener correctamente sus huertos urbanos, asegurar que la vegetación mejore los espacios públicos, utilizando prácticas sostenibles, fomentando la biodiversidad y evitando cualquier tipo de pesticida. El gobierno local, por su parte, les aporta un “kit de siembra” con semillas y tierra vegetal y se compromete a acompañar a los vecinos con asesoramiento profesional cuando sea necesario.
 
La ejecución de estos objetivos está siendo complementada por una serie de iniciativas ciudadanas. Una de ellas es el huerto urbano, que se diseña en la azotea del Pabellón 6 del Expo Porte de Versalles de París, la más grande de Europa. Según se calcula estaría terminado en el año 2022. El huerto cubrirá una superficie de 14.000 metros cuadrados, equivalente a dos campos de fútbol,  y nace con el objetivo de favorecer un modelo de desarrollo urbano sostenible y ofrecer alternativas a la agricultura industrial.
 
 
El proyecto contempla el cultivo de manera ecológica de más de 30 diferentes tipos de especies vegetales, por medio de la utilización de técnicas de cultivo como la hidroponía, mediante la cual las plantas crecen sobre un sustrato de fibra de coco, y la aeroponía, que deja las raíces suspendidas en el aire (y protegidas de la contaminación por un circuito aislado) y la planta crece en vertical. Será un espacio libre de pesticidas y productos químicos para que pueda, entre otras cosas, favorecer la biodiversidad urbana.
 
Se estima que se llegarán a producir diariamente mil kilos de frutas, verduras y hortalizas, que serán vendidas al vecindario y a comercios locales. El huerto contará con 22 jardineros, y con espacio para eventos y un restaurante donde se podrán consumir estos alimentos frescos y de temporada. Además, habrá 135 parcelas en alquiler. Y por 320 euros al año se podrá cultivar en un metro cuadrado de superficie a 15 metros de altura. Esta iniciativa de fomento de la producción local que impulsa técnicas de cultivo y la minimización de su huella de carbono.
 
 
En los últimos años, desde el resurgimiento de la agricultura urbana, otras ciudades son ejemplo de este proceso como la City Farm de Tokyo, el mayor huerto urbano de Nueva York, el Brooklyn Grange, que fomenta la agricultura sostenible sobre el tejado de edificios industriales del Northern Boulevard, el huerto que cultiva el Hotel Wellington de Madrid en su azotea, o los techos verdes de Barcelona o Copenhague.
 
Fuente: Revista El País.

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